Algunas de las sugerencias que anoté de la tutoría de ayer y que pueden ser aceptadas:
- la exposición no debe condicionar las emociones ni contaminarlas sino permitir que éstas fluyan de forma libre, no dirigidas.
- el espectador debe conectar con su imaginario con total libertad. Nuestra educación y formación hacen que hayamos perdido espontaneidad. Lo que mostremos debe ayudarnos a recuperar nuestro propio imaginario.
- se subraya la importancia de la “Sala de Pensar” o momento de reflexión que podríamos trasladar a una exposición.